Mostrando las entradas con la etiqueta Tarija. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Tarija. Mostrar todas las entradas

29 enero 2009

Viajando de Tarija a Salta: lamento boliviano

Era la medianoche y tenía que hacer tiempo hasta las 3 am. No había mucho para hacer, salvo ver la plaza principal desde alguno de los dos bares que estaban frente a ella. Dí mis últimas vueltas nocturnas por la ciudad y me senté en uno de los bares que da a la plaza. Tenía pensado sentarme en uno de los bancos de la plaza pero cerca de la medianoche comenzó a llover torrencialmente por un buen rato. Mmmmm... si cierra el bar, ¿adonde voy? En fin, no quedaría otra que ir a la terminal y dormir un rato en los bancos.

El primer (y quizás último) inconveniente del viaje.

Finalmente paró de llover asi que me senté en uno de los bancos de la plaza hasta las 2 y pico para luego ir caminando despacio a la terminal y buscar mis cosas. Estoy a 18 cuadras. Llegué 2.30AM. Había mucha gente durmiendo en la terminal. Comenzé a preocuparme porque veía la oficinita de "La Veloz de Tarija" que estaba enfrente de la terminal seguía cerrada y mis cosas supuestamente estaban guardadas adentro. El reloj de la terminal marcaba las 3 de la madrugada. Preocupado porque no llegaba nadie para abrir la oficinita, ni veía el taxi que me llevaría a Bermejo. Ya era sabido que los tiempos bolivianos eran otros, pero creo que en ese momento me olvidé de aquel pequeño detalle. No tenía a quien preguntarle. En las afueras de la terminal había otras combis de taxis que iban al mismo destino y me ofrecían a cada rato llevarme. Hablé con un policía que estaba en la esquina, le expliqué lo sucedido mostrándole varias veces el pasaje y muy gentilmente me indicó que debía ir a la administración de la policia de transito que se encuentra en el primer piso de la terminal. Me me dijo que espere hasta las 8.30 para hacer la denuncia por incumplimiento del servicio en ODECO, que vendría a ser una especie de mix entre la Liga de Defensa al Consumidor y la CNRT.
El taxi terminó llegando 3.30. Al preguntarle al taxista que había sucedido, me contestó que "le dijeron que tenía que llevar a las 3.30 para luego pasar a buscar a otros dos argentinos en el centro de la ciudad. Yo me lo quería comer crudo porque no le creí una sola palabra. Para mi que estaba medio tomado porque tardó bastante en contestarme. Comenzó a llamar a la secretaria que tiene las llaves de la oficina pero no contestaba. Al rato llamó a un compañero suyo que tenía una copia de la llave. Yo seguía preocupado porque no llegaría a tomarme el micro en Aguas Blancas con destino a Salta. Y más sabiendo que la mujer me había dicho que tenía una hora y media de tiempo para hacer los trámites y tomarme el otro micro. Además como se trata de Flechabus tengo sabido que sale puntual. Ademas... tenía que esperar que se llene el taxi para irnos. También eso contribuye a los tiempos bolivianos sean muy diferentes a los normales. Siempre esperar a que se llene el taxi para recien salir. El tiempo promedio no se decirlo, pero sería entre media hora (con suerte) a una hora. A las 4am llegaron dos argentinos diciendo que los tenían que pasar a buscar y nunca llegaron.
Seguía esperando a la supuesta secretaria que abriría la oficinita y el tiempo que corría. Vino otro tipo de otro taxi y la abrió. terminamos saliendo 4.40AM. Desde Tarija a Bermejo son 3 horas de viaje por la ruta nacional numero 1. Vale aclarar que está bien asfaltada.
En el camino levantó a dos mujeres. Una de ellas con un hijo que en cada doblada, me pegaba un manotazo. Casi nos llevamos por delante dos burros pese a que le dije que baje un poco la velocidad porque yo ya había pasado a la tarde por esa zona y había mucho ganado y animales sueltos. Ni bola...
No sé a que hora llegamos pero era de día. En el último tramo la ruta bordeaba el rio Bermejo, límite con Argentina en medio de un paisaje de selva tropical y sierras. La mina en la boletería de Tarija me dijo que hay una hora y media de tiempo para que haga los tramites de salida de Bolivia y reingreso a Argentina pero a través del puente, luego debía tomarme un taxi que por ARS2 me llevaría hasta Aguas Blancas, en Salta y desde allí tomarme el micro Flechabus para Salta Capital. Ya era casi sabido que el micro se fué hace rato.

El control aduanero en Bermejo - Aguas Blancas.
Llegué a ver el puente fronterizo pero el taxista pasó de largo. Paró unos metros antes en un puesto de la Policía Nacional para darles la lista de pasajeros. Fué algo rápido. Tenía entendido que me debían sellar el papel que dice que estoy en tránsito en el país. Pero ni me revisaron ni nada. Es mas... nisiquiera me bajé del taxi. Llegamos a Bermejo, la ciudad fronteriza. La más austral de Bolivia, que está frente a Aguas Blancas. Por Bs. 2 crucé por lancha al lado argentino.
Al llegar a la orilla, caminé unos metros rumbo a la aduana. Me atendió un colorado. Me hizo muchas preguntas, pero estaba tan dormido preocupado porque se me iba el micro e irritado que creo que le terminé contestando cualquier cosa en alguna de las preguntas. Quizás eso despertó alguna sospecha y llamó a una señora que estaba en otro mostrador para que me haga preguntas y muestre de nuevo mis mochilas. Después le hizo un gesto al colorado como para que vaya a un cuarto de atras del mostrador y me revise mejor. Me hizo sacarme las zapatillas... esas todas rotosas. No tenia problema que me revise, no tenia nada que ocultar. Me preguntó que llevaba bajo el jean... era el portavalores que llevaria cualquier viajero. Parece que desconocía ese tipo de elementos de viaje. Me dijo dos veces disculpá... le dije "no hay problema, es tu trabajo". Quiero aclarar que fueron muy educados los dos y me trataron bien. Ojala todos sean así.
Al llegar a la oficina de Flechabus, mostré mi boleto y me atendió un tipo (con fiaca y poca predisposición) era como despertar y hablarle a un santiagueño de su siesta. le dije que el taxi en Tarija se atrasó. Me dijo que ahora tengo que esperar hasta las 12.30. Le pedí el boleto para por lo menos reclamar y en algun momento puedan devolverme la plata. Me dijo que lo tiene que tener para su control. Le dije que como puedo reclamar si no tengo como demostrar que viajé... menos mal que sabia que iba a pasar esto y fotografié los boletos pero salieron poco nítidos. No creo poder hacer nada pero ya esta por publicarse en estos dias en el diario local de Tarija lo sucedido, al igual que el diario de la zona de Aguas Blancas.
Me clavé hasta las 12 30 con mucha bronca y mirando al que me atendió queriendolo comer crudo. Hablando de futbol con sus vecinos (ver foto). Otra señora con tres chicos estaba esperando el mismo micro, pero sin saber si se lo iba a poder tomar ya que le dijeron que había problemas con la disponibilidad de las unidades.
Viaje a Salta.
¡Finalmente el micro llegó. ! Ahhh!. que diferencia con Bolivia: Aire acondicionado, galletitas pepas, y el micro en buen estado. El viaje duraría 5 horas. A los 20 minutos, un puesto de gendarmería donde se tenían que pasar los bolsos por un scanner. Quería ver el paisaje de lo que quedó de la selva depredada por los campos de soja y maíz. El viaje fué tranquilo. Creo que llegó a parar en todos los pueblos que bordeaban la 34.. Me bajé en Oran... ¿para que? jajajaja, hace mucho tiempo que no sentía tanto calor como en ese momento. Ufffff... El micro llegó a las 17 30. Paré en un hostel a tres cuadras de la terminal. Desde el 95 que no visitaba Salta.
Tenía pensado quedarme sólo una noche y al otro día volver a Buenos Aires. Pero cambié de opinion. A Salta la vi más linda de lo que me imaginé, y la onda de la gente del hostel, me convencieron para quedarme otra noche.
Así conocí a Eric, un francés amigo de Ariel, que recorren Salta para sacar fotos. Albi... una chica de Oran que vino al casting de Operación Triunfo de caradura nomás, y Erez; un israelí que parecía siempre estar bajo el efecto de la marihuana (después descubrí que era su manera de hablar) que está recorriendo Sudamerica, solo.

28 enero 2009

La mente puesta en el regreso: último dia en Bolivia en tierra chapaca

No me podía despedir de la Andalucía de América sin visitar alguno de sus viñedos y recorrer un poco más los alrededores y su hermosa campiña.

Comencé por visitar la represa de San Jacinto, la reserva hidroeléctrica más importante del país a 6km de la ciudad. Un minibús local en el centro me llevaría por Bs.2.50. Como era de imaginarse, en la semana no hay gente que practique deportes acuáticos. Ese lugar explota los fines de semana. Del otro lado hay varios puestos precarios de comida y otros están dedicados a recorridos por el embalse. Tomé un par de fotos y volví a la ciudad para conocer el Valle de la Concepción. La zona de mayor concentración de viñedos y su pintoresco pueblo. Hice otro recorrido por la ciudad y me dirigí a la parada de taxis que por Bs.5 me llevaría al Valle. Son 25km y por supuesto hay que esperar que se llene para partir. En el folleto que me dieron en la Oficina de turismo hay varios viñedos pero una señora que viajaba conmigo en el taxi me sugirió uno llamado "La Casa Vieja". Al salir de la ciudad ya se podían divisar algunos viñedos y el cruce del rio Guadalquivir completaba el paisaje.
Llegada al Valle de la Concepción

Un pueblo humilde pero pintoresco. Entre todas esas casas se destacaba una casa muy lujosa donde el taxista que apenas podía entender su castellano cerrado me comentaba que ahi vive un estadounidense jubilado que se dedica a la importanción de articulos para trabajos en los gasoductos de la zona.
Al enterarse que mi acento no era del lugar, empezó a darme charla. Me costaba muchísimo entenderle pero asentía como siguiendo su conversación.
La Casa Vieja está en el fondo de un camino de tierra. Por lo poco que le entendí al taxista, me dijo que podía esperarme unos diez minutos para sacar unas fotos, hacer una pequeña visita a la producción y volver a Tarija, o que el mismo que "conocía la producción" podía entrar conmigo al viñedo y explicarme el proceso (chamullero).

Al entrar a la casa, nos atendió una chica muy simpática y me invitó a probar los tipos de vinos que se producían en el lugar. No soy experto en vinos pero accedí a probarlos: el blanco, el áspero, el tinto áspero, el cholero (uno de los más fuertes) y los tintos y secos. Sé que he probado más pero no me acuerdo bien los nombres. Con lo poco que le entendía al taxista, creo que me insistía en que sigamos degustando de una jarra. Conosco el nivel de cultura alcohólica que tienen en Bolivia. La idea no era buena y le dije que nos vayamos antes que se baje toda la jarra que miraba con tanto cariño y después tengamos un accidente. Aparte de que no soy un amante de los vinos. La chica al mirar la situación comenzó a reirse y me saqué las últimas fotos. Al volver con este tipo a la ciudad, comenzó a hablarme mucho y a pedirme por favor que si conocía a alguien en Argentina que sepa de buscar gas, y minerales le avise. Su castellano era casi inentendible y muy básico. Trataba de leer sus labios, porque sé que me estaba contando algunas cosas de Tarija, los problemas que tenían, y acerca de un grupo de gente que querían que el departamento vuelva a pertenecer a Argentina. En fin, el tema es que me dejó en la plaza principal. Y llegó la hora de esperar hasta las 3AM para tomarme el taxi a Bermejo, frontera con Argentina y de ahi, el micro a Salta.

27 enero 2009

Tarija, la Andalucía de América

Llegué a Tarija a la mañana. Es un día soleado y tenía que buscar alojamiento. En la terminal hay un puesto de información turística. El tipo me dió un mapa y todas las indicaciones que precisaba: alojamiento barato y por donde podía pasear. ¡Ya tenía casi todo resuelto!. El alojamiento barato se concentra en los alrededores de la terminal, así que me en uno de esos. La onda de la recepcionista... ni hablar. Dejémoslo ahí. Las primeras impresiones de Tarija son muy positivas: calles arboladas, casas chalet pintorescas, gente amable y sencilla, una ciudad muy bien cuidada.
¿porqué "la Andalucía de America"? Así le dicen a Tarija: a orillas del rio Guadalquivir, clima seco, rodeada de viñedos, casas de arquitectura colonial española, y mujeres morenas. Es como estar en el sur de España.
Es increíble pensar que entre tanta pobreza, haya también tanta riqueza. Estamos hablando de uno de los departamentos más ricos de toda Bolivia. En toda la ciudad se puede ver la opulencia volcada en las 4x4 y autos último modelos importados de Japón, entre otras cosas. A la tarde me dediqué a recorrer el centro que dista a unas 18 cuadras del hostel. La ciudad en su mayoría es una cuadrícula, por lo tanto es difícil perderse. Almorcé en un restaurant llamado Búfalo o algo así. Excelente la atención y la ambientación. Está enfrente de la plaza principal. Le pedí una pizza de jamón y ananá y me trajo varios condimentos picantes. Una delicia.
Después del almuerzo caminé por el centro y encontré otra oficina de turismo. Quería conocer los alrededores y me dieron varias opciones. Me llamó la atención "La Casa Dorada", que es un palacete a dos cuadras de la Oficina de Turismo. Me dijeron que tiene un museo con objetos antiguos, pero no pude entrar porque está en refacción.
Caminar por el centro de esta ciudad es un verdadero placer. Da la sensación que la gente está siempre contenta, y la belleza de las mujeres en esta ciudad la asocio al de esas típicas protagonistas de novela colombiana o venezolana. Hay varios lugares en los alrededores que quería visitar antes que termine el día como Valle de la Concepción con sus viñedos, la Represa de San Jacinto, donde se pueden practicar deportes náuticos, Tomatitas, Entre Rios, o La Angostura, donde confluyen dos ríos y se puede contemplar una vista panorámica de la campiña tarijeña.
En honor a mis compañeros de viaje (nos fascinaba entrar a los mercados de las ciudades) entré al mercado de la ciudad. Ocupa casi toda la cuadra, y tomé foto a un cartel que decía "entrada de emergencia". En otra entrada, había una telaraña de cables de una instalación eléctrica muy precaria. Recorrí la ciudad de punta a punta, pese a que me dijeron que no vaya al norte porque bajan los coyas a pedir dinero y a veces a robar. Resulta que se me fué el día y dejé el día siguiente para visitar los alrededores. Además estaba algo cansado por las 14 horas de viaje. Generalmente me cuesta bastante dormir en los micros, y más sabiendo que durante la madrugada pasaba por caminos de cornisa.
Mañana voy a visitar lo mejor de Tarija...

26 enero 2009

Chau Santa Cruz: viaje a Tarija.

Otro día caluroso en la ciudad. No acostumbro a levantarme tarde pero el dia me planchó mal y no era motivo de preocupación porque hoy dedicaría este dia solo para tomarme el micro a Tarija. Apenas me levantaba, iba al ciber y revisaba las noticias del país para ver si había algún corte de ruta o huelga de transportes. Todo bien.

Debía ir a una casa de cambio para cambiar un poco más de dinero, y de ahi a la terminal Bimodal (después me enteré que le decían bimodal porque muy cerca de ahí sale el tren al Pantanal) que como ya he comentado, está en el tercer anillo.


Jaquelin sale del trabajo 12.30hs, y me iba a acompañar hasta las 14.30hs porque tenía que volver a sus obligaciones. Ya era de tarde y las casas de cambio cerraban después del mediodía. En los alrededores de la plaza hay algunos "arbolitos" que están siempre dispuestos a cambiarle dinero a los colgados como yo. Me ofrecía a Bs. 1.95. ¡Bien!. Menos mal que tenía a una contadora (Jaquelin) que sabía detectar billetes falsos. En Bolivia circulan unos cuantos. Eso me dijo también un farmacéutico que revisó y recontrarevisó la veracidad de mi billete cuando fuí a comprar un shampoo y no me acuerdo que cosas más.


La despedida de Santa Cruz y el viaje.


Al llegar a la Terminal, enseguida empezamos a buscar el transporte que me llevaría a Tarija. El panorama era mas o menos parecido al resto de las terminales del país: gente en las boleterías gritando los destinos y desesperados por venderte un pasaje.


Había dos o tres empresas que ofrecían Tarija y los precios rondaban entre los Bs90 y Bs100. Todos salían entre las 17 y 18.30hs. Le pregunté a la mujer que me vendió el pasaje cuantas horas son y me dijo "18 horas". MMM ... no puede ser. Según el mapa rutero que me dieron en la FIT el año pasado, el camino es llano y pavimentado. Es más, Laura me había contado que buena parte de la ruta en Santa Cruz está en buen estado. ¿tan lejos es?. En fin, otra vez mi mente se resignaba a otra aventura en caminos de ripio, y cosas así. Jaquelín tenía que volverse a las 14.30hs y nos despedimos finalmente. Una mina genial, gracias por todo. Caminé por la terminal de una punta a la otra, idiotizado con la estructura del edificio y me llamó la atención que en el mismo lugar venden los pasajes en tren hasta la frontera con Brasil. El famoso "tren de la muerte". ¡Que tentador estaba viajar en uno de esos trenes!. Lastima que salen tres veces por semana. Otra vez será.


No sabía que hacer para hacer tiempo... tenía cuatro horas de sobra. Me dediqué a actualizar el blog, luego intenté salir de la terminal para caminar por los alrededores. Uffff... era tanto el calor que hacía que me metí de nuevo. Hace muchísimo tiempo que no sentía semejante temperatura en el ambiente.


Al llegar la hora de partir, me acordé de algo que me dijo Jaquelín en broma: "mira si te toca viajar en el fondo con una señora con muchos hijos". El último lugar disponible que tenían para venderme era el fondo. Pero ¿quienes viajarían al lado mío? Efectivamente, mi asiento estaba en el fondo del lado de la ventanilla derecha mirando adelante, al lado mío un señor, al lado de éste... una señora con un hijo de aproximadamente 8 años que viajó parado, y al lado de esta señora... Pufff otra señora pero con tres hijos pequeños. Estaba un poco fastidiado realmente: dentro del micro, pese a que estaba en buenas condiciones, hacía muchísimo calor, el micro tardaba en salir (como siempre pasó), y la señora esta con sus tres hermosos vástagos que la estaban volviendo loca. "¿18 horas viajando así?", pensé.


Creo que terminamos saliendo a las 19:30, una hora después de lo estipulado, pese a que la mujer que me vendió me dijo que tengo que estar "una hora antes". Creo que se llama "Expreso Tarija". No tengo porqué quejarme: el estado del micro era bueno, y parece que dentro de la política de la empresa tienen el objetivo de salir mas o menos a horario.


El sol estaba empezando a caer y el micro dejaba la ciudad lentamente ya que en los alrededores del aeropuerto había bastante transito. Paró un par de veces en dos localidades muy humildes de los alrededores de la ciudad. En esas ocaciones se subían las mujeres para vender pollo, frutas, y refrescos. El premio máximo se lo llevó un tipo bien vestido y de raza blanca que vendía cosas de esas que se venden por Sprayette. Desde que salimos de la terminal hasta 40 0 45 minutos después, no paró de hablar de las cosas que vendía. Yo quería que se calle y cada vez que una mujer le compraba decía que "ella si entendía de las bondades del producto".


Ultima parte del viaje a Tarija: Un accidente frontal contra una camioneta.


Gran parte del viaje fué sobre ruta asfaltada. Se pueden ver campos, mucha vegetación y pequeñas sierras cubiertas de bosques. Hasta que llegada la madrugada... Adivinen... si... volvemos a lo mismo: caminos de tierra, precipicios y cosas así. Fué durante todo el resto del viaje desde la madrugada hasta las nueve o diez de la mañana, hora de llegada. Por supuesto no pude pegar un ojo y menos mal que los chiquitines estaban mas o menos callados.


Al amanecer ya se podía notar en el ambiente que el calor era seco y agradable. Estábamos de nuevo en paisaje serrano muy pintoresco. Buena parte de los caminos estaban en condiciones regulares pero se contrastaban con un paisaje precioso de campos, valles y ranchitos. Todo indicaría que ya estaba en Tarija. ´


Muchas partes del camino fueron escenarios de derrumbes. Se podían ver rocas esparcidas por el camino en todo el trayecto. Hubo una zona de montaña donde había bastante transito. Me parecía extraño que el micro no tocara la bocina metros antes de dar una curva cerrada para avisar al que viene de frente que había otro vehículo cerca. En una subida muy empinada pasó lo que tenía que pasar. Tuvimos un choque contra una camioneta. Estuvimos 10 o 20 minutos parados, y de atras se podía divisar el camino que recorrimos a dos camiones que se aproximaban. "Acá va a haber quilombo..." me dije. Pero no sucedió nada. Continuamos recorrido y veía que están asfaltando la ruta. Dicen que a cierto horario se cierra el camino para seguir con los trabajos y si nos atrasamos, estaríamos toda la mañana y parte de la tarde esperando a que se abra de nuevo. Para mi sorpresa, llegué a alrededor de las 10 de la mañana a Tarija. No sè porque me dijeron 18.



 
Copyright 2010 Marcelo Daniel Turismo. Alojado por Blogger Marcelo Daniel creado por DML . WP by Masterplan