Un tema que ya se instaló en la opinión pública desde comienzos de esta década y sigue vigente en la actualidad es la diferenciación de precios entre turistas nacionales y extranjeros que visitan los destinos más célebres de nuestro país. Bien, esto se lo puede tomar como algo positivo. ¿Porqué positivo?, porque es una de las pocas veces que los medios masivos de comunicación concientiza a la sociedad de un problema turístico, es decir que "eso está muy mal" y afecta negativamente la percepción de imagen del servicio que tiene el turista extranjero.
En todos estos años, ¿se hizo algo al respecto?. Existen programas de conscientización a las PYMES acerca de la importancia de la calidad, pero lamentablemente con eso no alcanza. También debe existir un método de sancionar a través de la imagen de los prestadores. La imagen de "país barato" va a seguir existiendo, y esa va a seguir siendo la llave para que los empresarios sigan cobrando precios exorbitantes con inpunidad.
Como lo he explicado en el artículo anterior, clientes internos son aquellos que están en la misma empresa e inclyen a los proveedores de los servicios. Es decir, no solamente se debe satisfacer las necesidades del cliente externo (el turista), sino también las de cada miembro de la organización que produce el servicio incluyendo los proveedores. Debe existir un diálogo constante entre un departamento a otro, y hacer reuniones periódicas para discutir los problemas que surgen durante los procesos. Los errores en los procesos de elaboración de un servicio turístico deben detectarse lo antes posible para que el mismo sea lanzado y el costo de la calidad sea efectivo.
Una manera de mejorar la calidad de los servicios turísticos antes de ser ofrecidos al mercado es la mejora contínua entre los diversos clientes internos de la organización a través de recompensas por iniciativa y voluntad de querer mejorar y no solamente depender de las encuestas de opinión y libros de quejas de los usuarios finales.
El dar a conocer una queja o problema en la prestación de un proveedor al resto de las empresas del mismo rubro, y que ese problema sea dado a conocer de manera abierta puede ser efectivo. Eso obligaría al prestador del servicio al cliente interno el pensar en una mejora en los procesos de producción.
Mostrando las entradas con la etiqueta turisticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta turisticos. Mostrar todas las entradas
21 marzo 2009
16 marzo 2009
Costos de la calidad y no calidad en los servicios turísticos
Se habla mucho del cliente final, quien es el que tiene la última palabra, el mejor vendedor, y es a quien se debe consultar para conocer sus necesidades. Todo esto es verdad, pero en esta ocasión quisiera comenzar en profundizar algunos conceptos relacionados a los actores que intervienen en la calidad del diseño y comercialización de un producto turístico, en líneas generales estoy hablando del back.
Existen clientes externos e internos. Los externos son aquellos que todos conocemos, en este caso el turista que va a ser uso del servicio turístico. Pero también están los internos, aquellos que podemos decir que se encuentran "del otro lado del mostrador" y son los protagonistas en la elaboración del producto incluyendo a los proveedores.
Tipos de costos de la calidad
Los costos de calidad en sentido general se puede definir como aquellos esfuerzos económicos para garantizar ciertos estándares de un buen servicio para la satisfacción total del cliente.
Los costos de la no calidad son aquellos errores durante la prestación del servicio, tal es el ejemplo de un agente de viajes que haya olvidado advertir la aplicación de una vacuna en el momento de organizar un safari a Kenia.
Si tipificamos los costes de la calidad, tenemos a aquellos que son de prevención y los de evaluación, pero algunos autores lo denominan tambien, control. El primero trata de no realizar fallas, y como ejemplo podemos citar una capacitación en atención al cliente. El segundo, tiene como objeto monitorear los procesos que se efectúan en la realización del servicio. Si seguimos el ejemplo del agente de viajes, podemos decir que se evaluaría la capacidad de comunicación con el cliente.
La sumatoria de estos dos últimos costos da como resultado el costo controlable y nos dice hasta que punto la empresa ha dedicado sus esfuerzos en el cumplimento de sus objetivos de calidad. El costo controlable es manejado por la empresa, de allí viene su denominación.
Detección de fallos en la calidad: cuanto más cerca de la vista del cliente se encuentra el fallo, más perjudicial es para la empresa.
Hay bastante tela para cortar referente a costos. Hasta ahora he explicado lo básico para adentrarme en el mundillo de la detección de fallos en la calidad. El fallo interno es aquel que es detectado antes que sea consumido por el turista. El fallo externo es en el que se le presta más atención, ya que al usuario del servicio turístico es a quien se le da el papel protagónico de experimentar el fallo. Este último es el más grave, ya que repercute negativamente en la percepción del usuario final. Será menos costoso detectar los fallos antes que el servicio sea prestado.
Existen clientes externos e internos. Los externos son aquellos que todos conocemos, en este caso el turista que va a ser uso del servicio turístico. Pero también están los internos, aquellos que podemos decir que se encuentran "del otro lado del mostrador" y son los protagonistas en la elaboración del producto incluyendo a los proveedores.
Tipos de costos de la calidad
Los costos de calidad en sentido general se puede definir como aquellos esfuerzos económicos para garantizar ciertos estándares de un buen servicio para la satisfacción total del cliente.
Los costos de la no calidad son aquellos errores durante la prestación del servicio, tal es el ejemplo de un agente de viajes que haya olvidado advertir la aplicación de una vacuna en el momento de organizar un safari a Kenia.
Si tipificamos los costes de la calidad, tenemos a aquellos que son de prevención y los de evaluación, pero algunos autores lo denominan tambien, control. El primero trata de no realizar fallas, y como ejemplo podemos citar una capacitación en atención al cliente. El segundo, tiene como objeto monitorear los procesos que se efectúan en la realización del servicio. Si seguimos el ejemplo del agente de viajes, podemos decir que se evaluaría la capacidad de comunicación con el cliente.
La sumatoria de estos dos últimos costos da como resultado el costo controlable y nos dice hasta que punto la empresa ha dedicado sus esfuerzos en el cumplimento de sus objetivos de calidad. El costo controlable es manejado por la empresa, de allí viene su denominación.
Detección de fallos en la calidad: cuanto más cerca de la vista del cliente se encuentra el fallo, más perjudicial es para la empresa.
Hay bastante tela para cortar referente a costos. Hasta ahora he explicado lo básico para adentrarme en el mundillo de la detección de fallos en la calidad. El fallo interno es aquel que es detectado antes que sea consumido por el turista. El fallo externo es en el que se le presta más atención, ya que al usuario del servicio turístico es a quien se le da el papel protagónico de experimentar el fallo. Este último es el más grave, ya que repercute negativamente en la percepción del usuario final. Será menos costoso detectar los fallos antes que el servicio sea prestado.
Etiquetas:
calidad,
servicios,
turisticos